Las reglas están para romperse. Nuestro primer día

Sawadika viajer@s!!

Os estaréis preguntando el por qué del título del post jajaja. Y es que nuestro primer día en Bangkok es para no olvidarlo en la vida jeje.

¿Recordáis cuando os contamos lo que nos dijo el médico que NO debíamos hacer allí?

Pues…tachán!! En cuanto llegamos el primer día rompimos todas las pautas que nos marcaron en Medicina Preventiva. Nos recogió del aeropuerto un matrimonio tailandés después de estar viajando más de 15 horas y nos hicieron una ruta por la ciudad dentro de su coche. Os adelanto que íbamos 4 amigos más la pareja tailandesa…sí sí…sumáis bien, ¡íbamos 6 personas en un coche!

Tras casi 2 horas de turismo en coche (embutidos como sardinas en lata jajaja) más todas las que llevábamos de avión…uff yo llevaba el pompis ya como una tabla de planchar. Deseaba tanto bajar que me daba igual saltar del coche, pero…de repente…BANG! NOS EMBISTIÓ UN TAXI y sintiéndolo mucho por el coche de nuestros amigos tailandeses (el frontal daba pena…) pudimos salir del coche y estirar las piernas. Allí se quedaron ambos coches con la policía y, para nuestra sorpresa, no nos multaron por ir 6 personas en un mismo vehículo. VIVA LA LEY DE LA JUNGLA!!!

Aquí no acaba el gran primer día, la mujer tailandesa nos llevó a un mercadillo de comida callejera y nos compró un montón de fruta. Nosotros no queríamos comer por si nos daba diarrea nada más llegar al país, pero la señora no nos daba opción, nos la metía directamente a la boca jajajaja.

 

Para cenar nos llevó a un lugar muy auténtico cuyo plato estrella era el pato, tal y como se ve en la foto. Como veis, el lugar no llama mucho la atención por su higiene, pero una vez allí hay que dejarse llevar. Entramos y hacía un olor peculiar, nos encontramos a una mujer descalza sentada en el suelo con un pegote de carne (también en el suelo aaarg) haciendo bolas de carne (Oh, my God!, pensamos). Seguimos nuestro camino hasta que nos sentamos y nos pusieron vasos con hielo y una jarra de agua (obviamente no íbamos a beber agua del grifo y pedimos una botella). La señora, muy amable, nos echó agua de la botella a los vasos con hielo y poso jajaja y también bebimos jajaja. Como queríamos probar lo típico de allí, la mujer pidió por nosotros y nos trajeron un entrante riquísimo y cuando ya nos lo habíamos comido, nuestra amiga tailandesa nos dijo que eran las bolas que estaba haciendo la cocinera en el suelo!!!!! Sinceramente, no sabía si reírme o llorar. Afortunadamente, soy de las que todas las situaciones extremas le producen carcajadas, así que lo único que me quedaba era suplicar para no tener diarrea.

El plato de arriba son las bolitas de carne y el plato de abajo es el pato con el arroz:) Todo riquísimo!!

Antes del salir del bar, fuimos al baño (o eso decían que era), estaba al lado de la cocina y era un agujero en el suelo cuya cisterna consistía en un cubo de agua. Pues bien, fui incapaz de hacer pis ahí, así que entré (por respeto a la mujer), esperé unos segundos con la nariz tapada y me salí jajajaja.

Ésta es la señora que nos invitó a dejarnos las manías en casa desde el primer día. Muy divertida, por cierto:)

Yo creo que para ser el primer día en Bangkok, podemos decir:

¡PRUEBA SUPERADA!

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