Cartagena, puerto de culturas

¿Qué tal, viajer@s?

Teníamos la espinita de ir a Cartagena en alguna escapada y, por fin, pudimos ir. Y, hemos de confesar que no nos ha defraudado nada. Es una ciudad llena de historia y cultura.

La verdad es que no sabemos por dónde empezar a contaros jeje. Así que empezaremos desde el principio;) Hace unas semanas ojeamos la página de turismo de la ciudad y vimos que había abonos para visitar diferentes puntos de la ciudad. Nosotros decidimos coger un abono de 5 visitas cuyo importe era de 22,50€ la pareja.

El sábado 28 de noviembre salimos de casa y pusimos el GPS dirección ascensor panorámico. Aparcamos justo al lado (tuvimos mucha suerte) y nos olvidamos del coche durante todo el fin de semana. En este sitio enseñamos el abono que nos enviaron al correo y nos dieron un ticket con las 5 visitas que habíamos contratado, de manera que conforme íbamos visitando los diferentes lugares, nos los iban tachando.

Pues bien, empezamos nuestro abono con la subida al ascensor, en cuya primera planta pudimos ver los refugios de la Guerra Civil. Se nos pusieron los pelos de punta al entrar y sentir el frío del lugar, los diferentes rincones con mobiliario original, recortes de prensa…En este tipo de sitios, no nos gusta utilizar mucho la cámara por respeto. Lo único que fotografié fue una mesa con una radio porque me recordó a las historias que nos contaban mis abuelos. Ellos decían que se mantenían escondidos y su único entretenimiento era la radio, y escuchar, algún día, el fin de la guerra.

¿Por qué refugios en Cartagena? Porque durante la guerra fue uno de los bastiones más importantes del gobierno republicano y la última ciudad de España en rendirse a las tropas de Franco.

Salimos del refugio y subimos en el ascensor hasta la última planta. Da un poco de mareo mirar hacia abajo jajaja, pero merece la pena la sensación. Se trata de una torre de 45 metros de altura que comunica la calle Gisbert con el Castillo de la Concepción a través de una pasarela. Si os vais a la punta de la pasarela, da un poco de vértigo mirar entre los cristales.

 

La salida superior del ascensor da directamente al Castillo, una visita que nos ofrece una visión general de los 3000 años de historia de la ciudad. Además, desde el Castillo podéis ver el ascensor y una plaza de toros en ruinas.

Conforme vais paseando, os vais adentrando en el Castillo de la Concepción, el cual destaca por las vistas panorámicas que ofrece de la ciudad. Además, hay carteles informativos donde podréis ver en qué punto os encontráis y qué es lo que estáis viendo desde allí. En este entorno también habitan patos, pavos reales y algún que otro gatito.

   

Seguidamente, fuimos al Teatro Romano, y tenemos que decir que nos costó un poco encontrar la entrada. Empezamos a rodearlo por fuera buscando alguna puerta y la única que vimos fue la de salida jajaja. Al final preguntamos a un vecino y nos indicó que se entraba por el Museo del Teatro Romano, justo en frente del Antiguo Ayuntamiento, así que ya lo sabéis para cuando vayáis jijiji.

Este teatro se descubrió hace poquitos años, sí, sí, nosotros nos quedamos tan sorprendidos como vosotros. Es increíble cómo un monumento de estas dimensiones ha podido estar bajo tierra durante tantos siglos. En sus gradas cabían hasta 7000 espectadores. WoW!

La restauración del teatro ha sido realizada por diferentes profesionales (arquitectos, restauradores, arqueólogos…) y se puede diferenciar claramente la restauración de obra nueva de la que no lo es.

Justo a la salida del Teatro, comimos en el Restaurante La Catedral, recomendación 100%. Aquí os mostramos algunos de los platos que nos pedimos. No sabríamos decir cuál estaba más rico porque todos nos parecieron de 10;)

  

Por la tarde fuimos a descansar a nuestra pensión, situada por el Barrio del Foro Romano, una ubicación fenomenal para moverte por allí andando y donde hay bastante ambiente de bares.

Así que por la noche fuimos a picar algo y a seguir disfrutando del ambiente nocturno de esta gran ciudad vecina. Paseamos por el muelle y recorrimos el paseo marítimo contemplando cada uno de los edificios y esculturas. Nos encanta encontrarnos en nuestros viajes anclas porque, como sabéis, es el símbolo que nos representa como blogueros:) Así que siempre aprovechamos para hacernos una fotito.

Además, justo en frente del Museo Naval/Universidad Politécnica de Cartagena, podéis encontrar cañones procedentes de diferentes países.

Cañón naval ruso de 24 libras.

No me hubiese imaginado nunca ese tipo de construcciones tan cerquita de casa, las relacionaba más con los países del norte de Europa. Sin embargo, no hace falta irse fuera de España para contemplar estos edificios tan impresionantes. Lo que más nos llamó la atención fue el Palacio Consistorial y su fachada en mármol blanco y las cúpulas de zinc.

El domingo dedicamos el día a pasear por Cala Cortina donde disfrutamos de una actividad marítima espectacular a buena hora de la mañana. Y es que nos ha sorprendido la cantidad de personas que se acercan a esta cala a hacer deporte: buzos, piragüistas, nadadores…Me he muerto de la envidia jeje. Os dejamos unas fotitos muy guays de esta cala que está a tan solo 8km de Cartagena😉

 

Como siempre os decimos, si tenéis alguna duda o sugerencia que hacernos, no lo dudéis y preguntadnos a través de nuestro correo: info@viajarengancha.com

Abrazos, amores!!

 

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