Frankfurt, qué ver en un poco menos de un día

¡Hola a tod@s!

En el puente de la Constitución (del 5 al 10 de Diciembre) hicimos un viajecito a Alemania con la intención de ver los mercadillos navideños de cinco poblaciones diferentes. Frankfurt fue nuestro primer destino y os contamos en este post todo lo que hicimos;)

La ciudad de Frankfurt destaca por su importancia financiera y por ubicarse en el estado de Hesse. Por lo general, a esta ciudad se le identifica con una ciudad al más estilo neoyorquino por su famoso skyline. Sin embargo, se trata de una ciudad sorprendente por su estilo medieval, aspecto que nos traslada a la vieja Europa.

Nuestro vuelo fue Alicante-Frankfurt International. Para llegar a la ciudad, hay que coger dentro del mismo aeropuerto un autobús (Shuttle Bus) desde la Terminal 1 a la T2 y, seguidamente, coger un tren dirección Frankfurt City con parada en Hauptbahnof.

  

Como llegamos por la noche, fuimos directamente a la pensión donde nos íbamos a alojar: Pension Alpha Frankfurt City

Se trata de una pensión muy adecuada para pasar una noche, por 49€ y con desayuno opcional por 6€/persona muy completo: tostadas, embutido, fruta (naranjas, manzanas y plátanos), mantequilla, mermelada, café, leche, zumos…

¿Cómo llegar a la pensión?

Desde la estación de tren, hay que tomar la salida Sur (lo veréis escrito en alemán, inglés y francés), girar a la derecha en la calle Mannheimer Strafe y, a continuación, girar a la izquierda cruzando dos pasos de peatones; miramos al frente y se ve fácilmente el cartel con el nombre de la pensión (a unos 100 metros aproximadamente).

¿Qué hacer en un poco menos de un día?

Puesto que después de comer nos íbamos a Heidelberg, tuvimos solo la mañana para ver la ciudad. Consideramos que la aprovechamos muchísimo, así que os contamos a continuación;))

Salimos de la pensión sin maletas ya que te las guardan allí sin ningún problema y caminamos por la ladera del río Meno hacia el centro histórico de Frankfurt. Se tardan unos 15 minutos, pero merece mucho la pena el paseo. Nos topamos con un parque grandísimo, el cual da un respiro a la ciudad y disfrutamos de una auténtica estampa otoñal.

Viva el amor otoñal en Frankfurt:)

Las hojas del árbol le iban ideal a mi parka;)

Antes de llegar al mercadillo navideño, pudimos contemplar el Eiserner Steg (Puente de Hierro) que es un puente peatonal 🌉 construido en 1868 y que conecta Römerberg con el distrito de Sachsenhausen. Es decir, un contraste entre lo tradicional y lo moderno 😊🇩🇪 Como hemos dicho anteriormente, el río Meno cruza la ciudad y tiene una longitud de 524km 😱

Vistas al puente desde el lado más tradicional:)

Y, por fin, llegamos al mercadillo navideño situado en la plaza principal llamada Römerberg. Puesto que eran las 9 de la mañana, todavía no había mucho bullicio de gente, pero sí se podía disfrutar de la música navideña, el olor a chocolate caliente y dulces típicos de la ciudad junto con los cientos de puestecillos situados en esta plaza medieval.

Justo antes de cruzar al mercadillo

Buscando de dónde provenía ese olor tan rico a chocolate

Árbol gigante iluminado desde bien temprano

Tal y como mostramos en la siguiente fotografía, no todo eran puestecitos descubiertos, sino que también había casitas de madera muy coloridas donde podías encontrar desde figuritas decorativas hasta dulces navideños. ¿Habéis experimentado la transformación de volver a la infancia? Nosotros durante este viaje sí:))

Tiendecita muy chuli para comprar figuritas navideñas

Como veis, el mercado está situado en el centro de la plaza Römerberg (Ciudad Vieja) desde donde podemos ver edificios históricos, las típicas casas alemanas y el ayuntamiento, disfrutando de un ambiente totalmente acogedor. Esta plaza es, por tanto, el icono de la ciudad. La torre que se ve al fondo pertenece a la Iglesia de San Nicolás que es la más antigua de la ciudad (su construcción comenzó en el siglo XII).

Mercadillo navideño de Römerberg (Frankfurt)

Una de las experiencias que no os podéis perder en Frankfurt

No dejéis de visitar la Colegiata de San Bartolomé y subir sus 328 escalones en forma de caracol, lo que suma 95 metros de altura. Está muy cerca de la plaza Römerberg y por unos 3€/persona podréis contemplar unas vistas de vértigo de la ciudad, realmente espectaculares. Se trata de un campanario de color rojizo y un lugar importante de la ciudad, no sólo por ser un atractivo turístico, sino también por la historia que esconde. A pesar de haber sufrido bombardeos durante la II Guerra Mundial, sorprende el buen estado en el que se encuentra la catedral. 

Colegiata de San Bartolomé (torre gótica)

Puerta a las escaleras de caracol

Vistas desde la torre

Alegría de haber llegado (agujetas aseguradas jajaja)

A reponer fuerzas: Barrio Sachsenhausen

¿Qué mejor forma de reponer fuerzas que irse de tabernas? Desde la Catedral nos fuimos al barrio de Sachsenhausen caminando durante unos 30 minutos. Nos encanta caminar y adentrarnos por los barrios para conocer las auténticas viviendas de las ciudades que visitamos. Este barrio se trata de una zona urbana y antigua muy bonita:)

¡Viva el GPS!

En el corazón del barrio de Sachsenhausen

Este barrio se caracteriza por albergar múltiples tabernas de Apfelwein (sidra), las cuales podemos identificar gracias a un distintivo que tienen en la puerta (unas ramitas verdes). Y es en su calle principal llamada Schweizer Straße donde se encuentran las más conocidas: Zum gemalten Haus y la Wagner por su antigüedad y que fueron las que visitamos. Esta sidra o vino de manzana es la única bebida alcohólica que sirven y es la más barata de los bares y los pubs. Entonces, si pensáis entrar y comer-cenar en una de estas tabernas, tendrá que ser con sidra y no con cerveza.

Taberna Zum gemalten Haus

Handkäse mit Musik

El Handkäse es un plato típico de la zona de Hesse y se trata de una especie de queso que lo sirven como tapa en estas tabernas. Eso sí, no lo sirven acompañando la sidra, sino que lo tenéis que pedir a parte😉 Va servido con dos rebanadas de pan y mantequilla. Éste lo probamos en la taberna Zum gemalten Haus.

El sabor de este queso es muy característico, pero lo mejor es probarlo y que opinéis vosotr@s mism@s:) Su nombre significa “queso de mano” porque la última forma se le da con las manos. Debido a un problema con la tarjeta de nuestro móvil, no podemos mostraros una foto del que nos comimos nosotros, pero os mostramos una muy similar que hemos buscado por la red.

Handkäse mit Musik. Fuente: Chefkoch.De

Como este queso sólo fue un tentempié, para comer fuimos a la otra taberna más popular: Wagner y nos pedimos el típico codillo con guarnición de patatas y muy muy rico. Como veis, la bebida que acompaña a estos deliciosos platos es el vino de manzana;) Ambos platos con la bebida incluida nos costó 33.40€.

Juan Antonio poniéndose las botas

Entrada a unas de las tabernas

Después de esta sabrosa comida, cogimos un tren rumbo a Heidelberg, ciudad que merece otra entrada y que os la contaremos muy prontito. Os dejamos, pues, nuestra última fotografía de Frankfurt.

¿Cómo llegar de Frankfurt a Heidelberg?

Nosotros decidimos coger un tren después de comer desde la estación central de Frankfurt, así que fuimos a la Pensión a recoger nuestras maletas y, a continuación, nos acercamos a la estación que está a 3 minutos andando. No hace falta comprar los billetes con antelación puesto que salen cercanías cada hora y suele haber asientos de sobra. Si no es así, no pasa nada porque sabéis que a la siguiente hora vuelve a salir otro tren;) El precio de cada billete ronda los 20€ y tarda una hora aproximadamente en llegar. Cuidado porque en Heidelberg hace más de una parada. Normalmente tendréis que parar en la estación central cuyo nombre es Heidelberg Hbf, que es desde donde salen casi todos los autobuses hacia los diferentes puntos de la ciudad. 

¡Hasta la próxima, viajer@s!

 

 

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