Rothenburg ob der Tauber, un pueblo de cuento

¿Cómo llegamos de Heidelberg a Rothenburg ob der Tauber?

Nosotros decidimos alquilar un coche en Heidelberg para, posteriormente, devolverlo en Múnich. Nos resulta mucho más cómodo ir con nuestro propio vehículo por la independencia de horarios y la alternativa de rutas;) Además, las carreteras alemanas están en muy buen estado, por lo que es un incentivo más para alquilar uno:) Tardamos aproximadamente 1h y 30 minutos en llegar. Hicimos una parada a los 50 minutos en Mosbach porque queríamos comer en Wirtshaus Shutzenstadl, pero estaba cerrado. Tened cuidado con los horarios europeos por el tema de las comidas, nosotros nos despistamos y no era tan tarde para que ya no sirviesen comidas (las 14.30 horas aproximadamente). Nos tocará volver para probarlo jeje.

De camino a Rothenburg

Rothenburg ob der Tauber es uno de los pueblos medievales más bonitos que hemos visto en Europa. Se sitúa en el distrito de Ansbach, en el Estado de Baviera (Alemania). Fue nuestro tercer destino durante el viaje y nos enamoró por su arquitectura medieval perfectamente conservada. Para los curiosos como yo, la designación “ob der Tauber” significa “sobre el río Tauber”;)

Galgentor, conocida como la Puerta de la Horca

 Se le conoce como la Puerta de la Horca porque detrás de ella se encontraba la horca, o también conocido como campo de las cabezas.

Un poquito de historia

Este pueblo de 10 mil habitantes data del año 1170. Estuvo creciendo hasta mitad del siglo XVI, siglo en el que sufrió la Guerra de los 30 años y la peste. Además, en la edad contemporánea, Rothenburg ob der Tauber se vio envuelta en una parte de la historia indigna del país por ser la ciudad ejemplo del ideal nazi. Durante la II Guera Mundial, Rothenburg también se vio dañada por un bombardeo donde casi la mitad de la ciudad se destruyó. Sin embargo, gracias al esfuerzo de la población y donaciones de diferentes fuentes, la ciudad resurgió años más tarde; siendo hoy en día uno de los destinos turísticos más valorados de la zona de Baviera.

La primera calle que nos encontramos cruzando Galgentor

Flipando con la decoración

Calles muy decoradas y muy bonitas

 ¿Dónde estuvimos alojados?

En Rothenburg no encontramos apenas anfitriones, por lo que decidimos dormir en hotel. Nuestra elección fue muy acertada ya que nuestro hotel se encontraba a 5 minutos andando de la Puerta de la Horca, es decir, muy cerquita del pueblo amurallado. Nos costó 50€ la noche con el desayuno incluido. Es un hotel un poco antiguo, pero para pasar un par de noches está muy bien: Hotel Gasthof zur Linde

Vistas desde la habitación del hotel

 

 Su mercadillo navideño

Puesto que nuestra intención durante este viaje era ver cada uno de los mercados de Navidad de los lugares que visitábamos, éste no iba a ser menos;) Está situado en la Plaza del Mercado (Marktplatz) y en algunas calles cercanas. Se caracteriza por estar en un entorno espectacular, típico de la época medieval alemana, lo que duplica el encanto de este lugar. También es conocido por ser uno de los mercadillos navideños más antiguos del mundo.

Marktplatz

Marktplatz

 

Lo que sí es importante tener en cuenta en el mercado de Navidad de Rothenburg es el horario, pues cruzamos la Puerta de la Horca y nos dimos una vuelta por el pueblo antes de ir al mercado. Y cuando nos acercamos, en torno a las 18.30h ya estaban empezando a recoger los puestecillos. Sí, sí, tan temprano:( Un chico vio nuestra cara de decepción y nos dijo que el horario era de lunes a jueves de 11h a 19h y los fines de semana, incluyendo el viernes, abren hasta las 20h.

Tenemos que confesar que al primer sitio al que quisimos ir fue a Plönlein, el lugar más fotografiado de Rothenburg y eso nos entretuvo un poco. Es un lugar mágico, intersección entre dos calles: Kobolzeller-Tower a la derecha y Sieber-Tower a la izquierda, ambas del siglo XIV. Nada más llegar, vimos que había un andamio y eso “fastidiaba” la foto tan deseada.

Selfie en Plönlein

Bonito andamio decorativo jajaja

Además, a modo particular, confieso también que me entretengo con cualquier cosa, como los niños jajaja. Vi burbujas de jabón por el cielo y no sabía de dónde provenían. Pero…pronto lo descubrí. Se trataba de un osito de juguete que estaba haciendo pompas de jabón desde una ventana, así que, como buena niña que soy, me puse a jugar con dichas pompas jijiji. Uno de los motivos por lo que se nos hizo un pelín (solo un pelín) tarde para ver el mercadillo.

Osito haciendo pompas de jabón

Jugando con las burbujitas de jabón

Por fin atrapé una jajaja

Ahora bien, el chico que nos informó del horario del mercado, nos dijo que podíamos ir al Jardín de Navidad que monta el Hotel Reichs-Küchenmeister. De hecho, nos acompañó hasta las escaleras que veis (esta foto la hicimos al día siguiente ya que se veía mejor que por la noche). Aquí había un ambientecillo muy top, pues había mucha gente tomando el típico Glühwein con musiquita navideña de fondo y un decorado muy oportuno.

Jardín de Navidad. Hotel Reichs-Küchenmeister

Tomando Glühwein en un ambiente muy acogedor

No obstante, a la mañana siguiente pudimos disfrutar del mercado en todo su esplendor. Os dejamos aquí algunas de las fotografías que hicimos;) Había muchos más turistas que el día anterior, pero no eran tan numerosos como para impedir disfrutar del mercadillo;)

El edificio que queda a la izquierda es el Ayuntamiento (Rathaus) de arquitectura renacentista (finales del siglo XVI). El otro edificio que está a la derecha es la Ratsherrntrinkstube con la torre del reloj y que es la oficina de Turismo en la actualidad. Esta fachada es muy curiosa porque tiene algunos relojes que señalan la hora y el día del mes.

Plaza del Mercado

Lateral de la Plaza del Mercado

 

Fotografiándonos de manera simultánea jajaja

¿Dónde comer y/o cenar?

En cuanto a restaurantes, hay mucha oferta culinaria en la ciudad, pues viven del turismo, así que no tendréis ningún problema en comer y/o cenar donde os apetezca. Eso sí, ¡cuidado con el horario! Nosotros nos decantamos por cenar en Gasthof Goldenes Lamm (“Gasthof” significa “Hotel”) por su buena crítica en las redes, y la verdad es que no nos decepcionó. La única queja, por poner alguna, es que hacía muchísimo calor y tuvimos que cenar en manga corta y la cerveza se nos calentó a los 5 minutos jeje. Como veis, en los platos alemanes predomina la carne ya que no son muy consumidores de pescado. Uno de ellos es Kesselgulasch (el de la izquierda) que es una especie de carne estofada muy rica y Rumpsteak (el de la derecha que va acompañado de patatas fritas) es un filete de carne con una salsita también deliciosa.

¿Cuánto nos costó? Los dos platos, las dos cervezas y un postre para compartir: 39.60€. El plato de estofado 10,90€; el filete de carne 18,90€ y cada cerveza 3€. Las cantidades eran generosas:)

Nuestra cena en Goldenes Lamm

 La muralla de Rothenburg ob der Tauber 

Sin duda alguna, hay que rodear la ciudad por la muralla y no os llevará más de medio día. Este recorrido nos ofrece unas vistas preciosas de la ciudad y unos rinconcitos con mucho encanto. Eso sí, el calzado cómodo es imprescindible, pues se trata de una zona adoquinada;)

Nosotros comenzamos a rodear la muralla por las escaleras situadas en la torre Klingentor. Esta torre mide unos 30 metros de altura y a partir del siglo XVI tuvo una función básica: ser una torre de agua desde donde se abastecían las diferentes fuentes de la ciudad. 

Torre y puerta Klingentor

Subimos las escaleras de la torre y, a partir de aquí, comenzó todo un paseo cien por cien medieval, como si hubiésemos vuelto, de repente, al pasado. Se trata de una muralla en forma de círculo que está completa (no le falta ninguna parte) y consta de 42 torres y puertas. Esta muralla se construyó para defenderse de los enemigos en la época medieval y hay partes en las que hay hasta 7 puertas seguidas, una detrás de otra, pero ninguna es igual.

Al comienzo del camino de la muralla

Vistas desde el camino de la muralla

Camino de la muralla

Árboles que llenan de color este recorrido medieval

Parte de la muralla de Rothenburg ob der Tauber

Continuamos andando hacia Spitaltor o Bastión del Hospital que está al final de la Spitalgasse en el sureste de la ciudad. Este bastión fue construido sobre 1586 y consta de dos patios interiores y un foso.

Interior del bastión del Hospital

Patio interior de Spitaltor (Bastión del Hospital)

Puente levadizo (Spitaltor)

Nuestra recomendación es que no te pierdas este recorrido por la muralla y te fijes en cada detalle, sobre todo, en las placas que albergan nombres y fechas y que están situadas por el camino. ¿Qué significan? Son todos los nombres de aquellas personas y empresas que en un momento dado ayudaron a restaurar la muralla tras la II Guerra Mundial.

Finalizando el recorrido de la muralla

Zona de ocio y cultura

Pues hasta aquí nuestro recorrido por la muralla. Esperamos que os haya gustado este post y os hayan entrado ganas de visitar esta bella ciudad que no deja indiferente a nadie. No nos queremos despedir sin antes recordaros que ante cualquier duda o consulta, no dudéis en escribirnos o dejar vuestro comentario más abajo. Estaremos encantados de ayudaros.

Bonita captura desde el otro lado;)

Plönlein, Rothenburg ob der Tauber

Nos vamos a Núremberg con nuestro cochecito a ver a mi familia ¡Qué nervios!;)))

Hasta el siguiente post, viajer@s. ¡Un abrazo!

 

 

 

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